AUTORES: Lic. Bustamante Susana, Lic. Franco Noemí, Dra. Toscano María, alumna Gavilán, Lorena.
Escuela de Enfermería, Unidad Académica Echeverría. U.B.A
Cátedra Deontología II
Alvear y Cardeza Policlínico Sofía T. de Santamarina. Monte Grande. Te: 4290-8254
INTRODUCCIÓN:
MATERIAL Y MÉTODOS:
Encuesta de opinión, 600 personas. 10 variables analizadas: Si es donante, si tiene voluntad de serlo, conocimiento de los mecanismos para la donación, opinión de la donación, conocimiento del INCUCAI como organismo, opinión sobre la ley (todos serían potenciales donantes), pensamiento sobre campañas de prevención, mitos sobre el tema, efectividad de los mecanismos existentes, relación con personas en lista de espera. Tipo de entrevista: Estructurada .
RESULTADOS:
Cuantitativos: El 99% de los encuestados manifestó su voluntad potencial de ser donadores, 01% no desea ser donador, 98% no son donantes reales, 02% son donantes reales, 8colocar tortas n° 3 y 4) el 50% de las personas que hicieron un trámite ante el Registro Nacional de las Personas no fueron encuestadas en cuanto a su voluntad de ser donantes, el 100% de las personas no están conformes con las campañas que se realizan.
Cualitativos: Si bien la voluntad de donación para salvar vidas, fue la mayor respuesta obtenida, cabe preguntarse porque no se ha realizado la donación, podríamos pensar que está relacionado con los mitos instaurados en la sociedad generadores de miedo (98%tráfico de órganos-02%muerte en vida-0% desfiguración) con la falta absoluta de confianza en las instituciones.(INCUCAI), y una actitud de no exposición de sentimientos individualista Pero también es cierto que las campañas realizadas no son lo suficientemente efectiva y claras para revertir dichos sentimientos y captar voluntades.
La modificación a la ley es otro punto relevante en la encuesta realizada, un alto porcentaje de personas estaría de acuerdo con realizar la modificación y reglamentar el Art. de la ley que nos condiciona a todos como potenciales donantes.
CONCLUSIONES:
La educación y el conocimiento, son las bases del cambio que permitirán revertir la actual conducta social. El razonamiento y los principios éticos del hombre del siglo XXI deben generar y aceptar un nuevo y real concepto para la sociedad actual: la muerte no genera momias, sino que constituye una fuente de salud a través del trasplante.
El caso de los órganos después de la muerte es una decisión personal que asegura a cada célula social, individuo y su familia, su futura salud y bienestar. Ello representa compartir un derecho y un deber social, siendo en cierta forma, un contrato social de salud que solo el hombre puede dar y recibir.
Se propone una nueva política de comunicación y un nuevo mensaje a la sociedad basado en los siguientes conceptos:
Conceptos generales respecto a la historia de los trasplantes en todos sus aspectos.
Patologías médicas que pueden requerir un trasplante de órganos o tejido.
Éticas y Trasplante.
Aspectos sociológicos del trasplante. Universales y regionalismo Religiones y trasplantes de órganos.
Aspectos psicológicos del individuo frente a la fenomenología pre y post trasplante.
Impacto económico de los trasplantes y enfermedades terminales que lo requieran en las políticas de salud.
Aspectos legales.
La educación y su impacto en la futura conducta social.
LOS NUEVOS MENSAJES QUE DEBERÍAN CIRCULAR EN LA SOCIEDAD SON:
“El trasplante de órganos en el siglo XXI se basa en la necesidad de compartir. “
“Compartir mi esperanza de vida con la tuya”
“Compartir un derecho y un deber social”
“Mi decisión de hoy es mi posibilidad y la de mi familia mañana”
“ Todos somos potenciales receptores de órganos”
Poster presentado en las XlV Jornadas Multidisplinarias de la Salud de Esteban Echeverría por la Escuela de enfermería - año 2004





